¡Ya llegó la vuelta!

Para empezar volví a mi sala de concierto preferida y constaté con alegría que ya habían renunciado a la tontería de programar un primer concierto a las 19h y el siguiente a las 21h30. Esa noche tocaba el pianista Giovanni Mirabassi con el fantástico contrabajista Gianluca Renzi. Y no faltaba el cómplice adecuado para compartir este momento muy agradable.

Esa misma semana también participé a una fiesta organizada a partir de un servidor que permite que unos propongan actividades de todas clases para que otros participen. Así es como compartí una noche bastante divertida con personas muy diferentes de las que suelo encontrar. Y como una prueba no da para hacerse una idea, me apunté para otro acontecimiento…

Y el domingo pasé un rato en medio de la fiesta que los indios organizan para celebrar el dios Ganesh.

Llevaba siglos sin pasar por esta fiesta ya que estos últimos años ya estaba perdida entre los montes. Entonces resultó bastante interesante comparar el recuerdo que tenía y la forma actual de la fiesta.
Este año se trataba de la decimoquinta edición pero yo conozco esta fiesta casi desde su creación y si comparo con las ediciones anteriores, pocas cosas cambiaron y las fotos de 2002 siguen de actualidad.
Pero también noté algunos detalles diferentes.
Primero no había tanta gente como antes. Pero sospecho que eso se explica por la fecha ya que no hay tanta gente a finales de agosto como al principio de setiembre.
Luego me llamó la atención la presencia de la publicidad. Si no llegaba a insoportable, despistaba constatar la presencia ruidosa de una compañía de telefonía móvil.
Al final no pasé tanto tiempo siguiendo el cortejo como en 2002 así que igual me perdí algún momento especial. Pero según lo que me contaron otros amigos, no lo creo 🙂

Tras este último momento vacacional, la semana que se acaba demostró que ya volvieron los parisinos. Desde el lunes no paran las solicitaciones laborales y ayer, para bien empezar las cosas, tuvimos nuestra primera manifestación de vuelta.
Confieso que los bulevares sin tráfico automóvil y con un rayo de sol resultaban muy agradables. Además había buen rollo en el desfile.

A ver lo que ocurre el martes con la huelga anunciada…

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