Adviento…

Sigo con demasiado trabajo para escaparme como me gustaría hacerlo. Pero a pesar de todo intento aprovechar mis momentos de libertad para seguir explorando la ciudad de las luces.

Asi es como visité la pastelería Victor & Hugo que se halla en el bulevar Raspail, al lado del Bon Marché. Es un sitio que mencionó la hija de una amiga y que consiguió varias reseñas bastante positivas en varios periódicos. Así que quise probarlo…
Lo que más asombra al entrar en la tienda cuidadosamente decorada es que no exponen muchos pasteles pero uno lo entiende luego.
Yo me dejé tentar por un pastel de color verde y mi amiga probó un pastel de pomelo.
Pedimos, pagamos y constatamos que atendían nuestro pedido en la parte trasera de la tienda. Recuperamos los pasteles y los probamos nada más salir de la tienda.
Si ambos pasteles resultaron bastante buenos ni merecían comentarios tan elogiosos ni valen 5€.
Lo bueno es que la prueba queda hecha…

A continuación pasé por la calle de Rennes y la zona de Saint Germain des Prés. En este fín de mes de noviembre había una tremenda cantidad de gente explorando las tiendas y preparando los regalos de navidad. Si todavía no instalaron las iluminaciones navideñas, queda claro que ya se acercan estas fechas. Total decidimos que no volveríamos a esa zona hasta el mes de Enero.

Mientras tanto en mi barrio noté la presencia de una mujer, sin domicilio fijo, aprovechando las rejas que evacuan el aire caliente del metro para no pasar frío.
Las últimas estadísticas que pude ver no son para tirar cohetes y según pude constatar la distribución de cenas gratuitas en la plaza de la República o en la puerta del Père Lachaise atrae cada día más gente…

A ver como siguen las cosas con este frío cada día más feroz y las primeras nieves…

Esta entrada fue publicada en París y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

1 respuesta a Adviento…

  1. Ana dijo:

    Acabo de dejarte un comentario en tu último post sobre lo bonita que se ve la nieve en París y justo después de haberlo enviado leo esto y recibo el mazazo de la otra cara de la moneda. La nieve, tan romántica y tan linda para algunos, supone una verdadera catástrofe para quienes no tienen un techo donde refugiarse o un plato caliente que llevarse al estómago.
    Esa es la parte terrible de la gran ciudad, la bella París que, como tantas otras capitales importantes albergan estos contrastes: por un lado la gente como loca gastando sin pensar cuánto en regalos de Navidad y, por otro, esas personas que arrastran un sucio carrito de la compra con todas sus posesiones por calles frías e inhumanas, donde la nieve está sucia y las personas prestan más atención a las luces de los escaparates que a sus semejantes.
    C’est la vie.
    Y con esta frase hecha seguiremos repitiendo el consabido «Feliz Navidad» a quienes no necesitan que se lo deseemos mientras nos encogemos de hombros ante aquellos que de verdad lo precisan.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *