Dolce vita en la orilla izquierda…

Tras el delirio de los tacones de aguja, el viernes volvimos a un asunto más práctico: encontrar zapatos admitiendo suelas ortopédicas y bastante elegantes para una boda.
¡Me encantan los desafios!
La busqueda pasaba por una pequeña tienda del distrito 14 en donde la dueña, magnífica mujer que luce estupendamente sus kilos sobrantes, te atiende con paciencia y gentileza y te ayuda a encontrar LA solución.
Cuando llegamos, la tienda todavía estaba cerrada y no hubo otro remedio que instalarnos en la terraza soleada más cercana. (sé que ya compadecéis) Eso nos dio la oportunidad de disfrutar del ritmo tan peculiar que se nota alrededor del cementerio de Montparnasse y de contemplar varios edificios realmente interesante.

Tras este preámbulo relajante, escoger los zapatos resultó evidente y pudimos seguir callejeando rumbo al Sena.

El recorrido empezó por el arbolado bulevar Raspail y su colección de hoteles acogedores. Luego la acera soleada del bulevar del Montparnasse nos llevó a la calle de Rennes en donde pudimos escudriñar metódicamente todos los escaparates y constatar que sólo falta un rayo de sol para que los parisinos invaden las calles.
Luego continuamos por la calle Bonaparte rumbo al Sena y seguimos la orilla del Sena hasta el Puente Nuevo que nos llevó a la orilla derecha y a nuestras líneas de transportes respectivas.

Al día siguiente tocaba volver a la orilla izquierda para probar otra vez el último invento de Pierre Hermé con el cómplice adecuado.
Y tras esta primera étapa, fuimos a visitar un salón de té escondido en uno de los pasajes del distrito 6.
Conozco la existencia de este sitio desde mucho tiempo pero nunca me había parado para probar lo que proponen y como no había espacio en la terraza, visité el interior de este curioso espacio cuyos grandes ventanales evocan los talleres de artistas.
Ayer sólo probé el chocolate vienés pero lo apunto sin pensarlo ni un minuto entre los mejores de París. Y según parece hay otras cosas que merecen unas pruebas extras…
Pero eso será en otra ocasión.

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2 respuestas a Dolce vita en la orilla izquierda…

  1. jlmartin63 dijo:

    muchas gracias!

  2. mjm dijo:

    Que envidia me das ¡¡¡¡ Es una zona que yo recorrí bastante en mis años mozos y que me encantaba. Y encima te gusta el chocolate como a mí.
    Que pases buena semana. Hasta la próxima.

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