¡Ya no hay temporadas!

Dicen que estamos en invierno pero si miro el tiempo de los últimos días, cabe admitir que este comentario se hizo realidad. Sol, nubes, lluvia, viento, temperaturas entre 0 y 14 grados… en tan solo una semana, tuvimos una variedad increible pero también bastante cansada.

Aproveché una tarde de libertad y un tiempo primaveral para controlar algunas tiendas que yo me sé y confieso que el principio del mes sin trapos fue aplazado 🙂

Tiempo suave pero días cortos: cuando la gente se marcha al trabajo, todavía es de noche y cuando vuelve a casa, también es de noche.
En la entrada del metro, algunos militantes distribuían octavillas dedicadas a los problemas del barrio. Era divertido observar la reacción de la gente. Muchos pasaban sin tomar la octavilla pero miraban el título y también escuchaban que se trataba de SU barrio. Total fueron muchos los que cambiaron de idea e hicieron unos pasos atrás para pedir esa octavilla.
Dudo que este inventario de problemas produzca soluciones pero creó un pretexto de discusión con los habitantes. Y permite que los elegidos, que ya están preparando las elecciones presidenciales de 2012, demuestren que se enteran de lo que vive la gente…

Más divertido fue el momento que compartí con una estimable argentina visitando la ciudad de las luces y que llevé de paseo por la colina de Montmartre.
Como siempre en estos momentos los comentarios y las miradas que uno comparte con los visitantes compensan de sobra el tiempo que dedicas al paseo.
Esa doña me dijo que se maravillaba al contemplar la decoración de los escaparates y me recordó que uno de los trucos de Francia es valorar requete bien lo poco que tiene.
También fue divertido comparar la idea que teníamos de Francia y Argentina y mezclando política, economía o literatura, el intercambio resultó sumamente interesante.
El único pero fue el tiempo que acompañó nuestro paseo… gris, con una llovizna fría…

Y para bien acabar la semana, tras una degustación de pasteles, pasé un rato en el piso de una pareja de artistas, cerca de la plaza Pigalle. Mientras me presentaban sus obras, también me comentaron los cambios que habían notado en su tranquilo callejón sin salida a lo largo de los años.
Pocas huellas de los humildes pisos amueblados, talleres transformados en lofts y la invasión de la nueva generación de burgueses bohemios…
A ver cuanto tiempo siguen en su tranquilo refugio…

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4 respuestas a ¡Ya no hay temporadas!

  1. VALIER B. dijo:

    En una tarde dominical, de obligado precepto, no solo religioso para muchos, sino también de ineludible caldeamiento del hogar, he tenido la feliz oportunidad de participar en estas lecturas que tan probervialmente entibian mi antes decaido ánimo, dando luminosidad a mi espíritu qué, ahora encendido, le sería dulce crepitar en la pira de tan cálida prosa.

  2. josep dijo:

    Cada vez que leo el blog me entran unas ganas enormes de visitar esa ciudad..
    Gracias por la info que me pasaste para mi viaje.Si todo va bien en primavera espero pasar un fin de semana allí.
    Estamos en contacto.
    Hasta pronto

    Josep

  3. Paqui dijo:

    Me acuerdo muchas veces de ti, siempre intento recordar que debo abrir tu blog a principios de semana porque escribes normalmente los domingos. He olvidado felicitarte el año nuevo. Ya veo que has comenzado tus paseos este año, gracias por dedicar tu tiempo a ello . Un beso muy grande. Hasta pronto.

  4. Melinda dijo:

    El otro día me acordé de tí viendo Paris nevado por la tele, que bonito!!! aunque no me imagino yo allí con lo friolera que soy. Aqui en el sur también hace mal tiempo ahora mismo, mucho viento, dias muy grises, llovizna… eso es lo que tiene el invierno. Pasará pronto.

    Un besote helado

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