El tiempo vuela

Acabo de instalarme en la butaca que se halla en mi balcón, totalmente tapada por las hojas de los árboles. Las gatas ronronean a mi lado y constato una vez más que mañana empieza otra semana y que no vi pasar la que se acaba…

Todo empezó hablando con los habitantes de mi barrio. Si la exposición de Martin Parr acerca de La Goutte d’Or fue todo un éxito, también existen otras maneras de mirar este barrio y el lunes por la noche fue cuando descubrí una más.
Se trata de la mirada de una lingüista que se interesó a los letreros de los comercios y apuntó varias asociaciones llamativas de palabras.
Así existe una tienda de «venta de todos productos y otros de todas clases«.
Lo cierto es que este texto pica la imaginación. Y puesto a mirar los letreros, uno descubre que son muchos los que traspasan las fronteras del idioma e invitan a un viaje inmóvil.

El martes aproveché un anochecer agradable para cenar en una terraza del distrito 11. El miércoles probé un restaurante japonés del distrito 3. Ambos sitios estaban a tope de gente, lo cual demuestra que queda gente que se salva de la crisis…

Esta sensación fue confirmada cuando salí del metro en la zona de Les Halles, el sábado por la tarde. A pesar de las obras, había gente por todas partes, buscando gangas entre las rebajas.
Me anunciaron que el espejo que había pedido un mes atrás todavía estaba en España así que seguí caminando y constaté con tristeza que la vieja pastelería judía askenazí de la calle de los rosales había desaparecido y que en su lugar había una tienda de prendas bautizada «le temps des cerises». ¿Pero quién conoce todavía esta vieja canción y sus conexiones revolucionarias?

Total fui a visitar la brocante del día en donde un amigo mio encontró un crucifijo en una caja de «todo por 5 euros» y quiso salvar al Cristo…

Yo me conformé con mirar las cosas, buscando ideas mientras espero la hora de cambiar de piso.

Mañana empieza una semana corta y cambié mi abono de velib para alargar las sesiones de bici a 45 minutos. A ver si consigo meterme en algún recorrido interesante.

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3 respuestas a El tiempo vuela

  1. diana dijo:

    QUIERO DECIRTE QUE AL ENTRAR A PARIS UN RECORRRIDO DIFERENTE ME HACE SOÑAR DESPIERTA EN VERDAD TE AGRADEZCO TANTO QUE NOS TRANSPORTES DE UNA MANERA TAN MARAVILLOSA POR PARIS.
    TENGO COMO DOS AÑOS ENTRANDO EN ESTA PAGINA Y CADA DIA DESCUBRO ALGO HERMOSO SIGUENOS DELEITANDO CON TUS RECORRIDOS MIS AMIGOS ME PREGUNTAN Q ESTAS VIENDO Y YO DIGO ESTOY EN PARIS. SALUDOS.

  2. Hernán dijo:

    Domingo de mañana, Buenos Aires, Argentina, frente a mi computadora descubro, por casualidad tu blog…y volví a recorrer Paris por vos…gracias… creo haber leído todo, ojala que no, asi sigo disfrutándolo. Un gran saludo. Hernán

  3. Ana dijo:

    Anoche estuvimos en París. Fue solo un ratillo, desde la butaca de un cine, pero recorrimos de la mano de Woody Allen todos esos lugares mágicos que tanto me fascinan. Me encantó volver a «pasear» por Montmartre, el Barrio Latino, la orilla del Sena, los Campos Eliseos… Y volvimos a experimentar el «mono» de nuestra querida y añorada ciudad de la luz. Ya estamos descargando la película, «Media Noche en París», porque seguro que la veremos varias veces más hasta que podamos regresar, espero, en octubre. ¿Habrá cura para esta adicción? Tal vez tengamos que buscar una buhardillita para retirarnos a tu colina cuando nos llegue la jubilación…
    Mientras tanto, seguiremos envidiándote.
    un baiser, ma chérie

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