Prosiguiendo los estrenos…

Mientras muchos retomaban el camino de la escuela o de la oficina, yo me otorgué un día extra de tranquilidad para no perder enseguida los beneficios de mis vacaciones.
Como siempre en estos casos, mi cómplice de siempre surgió con alguna búsqueda improbable: si renunció a encontrar una tostadora fabricada en Francia, ese día vino con la idea de encontrar un molinillo de pimienta francés.
Logicamente consideramos el tradicional molinillo Peugeot pero mi amiga lo boicoteó por no mencionar el país de fabricación y proponer pimienta de india… Tras recorrer metódicamente toda la planta dedicada al universo de la cocina, encontramos un molinillo francés con pimienta de origen indefinido 🙂

Al día siguiente, tocaba volver a la oficina. Pero para seguir celebrando la lentitud, decidí probar el nuevo tramo de tranvía que corre desde la puerta de Vincennes rumbo a la puerta de la Chapelle.
A lo largo de estos 15 kilómetros, constaté con alegría que los bulevares exteriores ya no eran los tramos deshumanizados de una autopista urbana. Las grandes obras del tranvía remodelaron por completo estos bulevares y noté varias zonas de vida con comercios de cercanía.
Las estaciones son de diseño muy sobrio, con palabras que evocan la historia de los lugares. Enlazan perfectamente con el universo peatonal y las estaciones de velib.
Si varias estaciones fueron bautizadas con nombres de mujeres famosas, dudo que eso mejore la causa de las mujeres y lo cierto es que no cuadra con la regla de usar el nombre de una vía de comunicación. Lo que más me alegró fue la elección del nombre de Rosa Parks, famosa usuaria de los transportes colectivos, para designar una de las estaciones…
En algunas partes, instalaron un jardín al lado del tranvía y obras de arte pero al viajar de noche, me perdí algunos detalles.
En cambio, lo que no me perdí fue la imagén algo irreal de los oficinas creadas en el espacio de los antiguos molinos de Pantin, al lado del canal del Ourcq.
Tras 45 minutos de «paseo», legué al final de línea con la idea que tendré que repetir la experiencia de día y con paradas al azar…

El resto de la semana resultó más normalito.
Pasé de nuevo por la tienda del reparador de paraguas y recuperé mi paraguas como nuevo.
Constaté en varias zonas que si las rebajas atraen a muchos clientes, son pocos los que compran…

Ayer pasé de nuevo por los Campos Eliseos y entré en varias tiendas. Había gente por todas partes pero no ví colas en las cajas. En cuanto al Virgin Megastore, se declaró en quiebra pero el almacén de la avenida seguía abierto y pude encontrar los discos de Ibrahim Maalouf que estaba buscando.
Ya llevo dos días paseando por este universo musical singular y realmente interesante pero ahora toca estrenar una nueva semana 🙂

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