Una semana primaveral

Dediqué mis vacaciones a la celebración de las palabras.
Los organizadores del festival publicaron la siguiente lista de palabras: anáfora, rumbo, competitividad, couac, déficit, fraude, impactar, mentira(s), trazabilidad, transparencia, visibilidad, voyeurismo.
Los internautas escogieron la palabra «mentira(s)», el jurado prefirió «transparencia».
Y yo digo que tan la lista como las palabras elegidas dan una muy buena representación del estado de ánimo de los franceses…

Mi vuelta coincidió con el principio de LA semana verdaderamente primaveral.

El martes fue cuando hice un largo recorrido entre el cementerio del Père Lachaise y la plaza Dausmenil. Con la amiga que me acompañaba visitamos varias tiendas, aprovechando la tranquilidad creada por la falta de clientes…
Al día siguiente noté la misma tranquilidad en otras tiendas de otro barrio.
La verdad es que el tiempo asqueroso de los dos últimos meses no invitaba a comprar prendas para el verano y ahora sólo faltan dos semanas para beneficiarse de las rebajas.
En cuanto a los dueños de café, bien saben que no recuperarán las ventas perdidas…

El viernes fue cuando salí en busca de una maceta adecuada para trasplantar mi echinocactus. Pasé por varios lugares sin encontrar solución y acabé en una tienda del distito 11 que conozco bien. La dueña ya no tenía el producto que buscaba pero me dijo que era cuestión de una semana. De paso me contó que por causa de la crisis, los mayoristas tenían cada día menos productos almacenados. Así que no sé si encontrará lo que busco pero siempre mola pasar un rato en su tienda.

Aproveché este tiempo soleado para volver a usar el velib y queda claro que necesito entrenar.
A ver si consigo usarlo más a menudo…

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