Aprovechando unos días de verano…

A veces mis viajes cotidianos me regalan pequeñas sorpresas.
Así, al hojear el diario gratuito, encontré un artículo titulado «¿Cómo evitar el jet lag?», lo cual forma parte por supuesto de las preocupaciones principales de todos los parisinos.
También me asombró un viajero, que vestía un impermeable con sandalias.
Pero lo mejor de la semana fue indudablemente este coche aparcado en el bulevar Magenta.

A pesar de un ritmo laboral cada día más elevado, conseguí dedicar varios ratitos a deambular.
Al caminar por la calle del Templo desde el ayuntamiento rumbo a la plaza de la república, pude divisar varios locales en los patios y constatar que todavía albergan a algunos orfebres. Pero en otro sitio se veía la imagen caricaturesca de una galería de arte semi vacía, en donde un galerista atendía a dos clientes potenciales, con la postura física de los «enterados»…

Entre las cosas que no cambian toca mencionar la presencia de varios camiones de policía al lado de la plaza de la república. Pero también tengo que decir que una impresionante manifestación de una veintena de personas, caminaba por el bulevar de Magenta, lista para derribar al gobierno… egipcio.

Ayer me perdí por el centro comercial subterráneo del «Forum des Halles». A pesar de las obras, había una cantidad impresionante de gente por todas partes y tras arreglar el tema del día, me escapé corriendo.
En el cruce del Bulevar de Sebastopol con la calle Reaumur, topé con una manifestación contra el uso de la piel y el cuero para las prendas de vestir…

Hoy quise pasar por el nuevo sitio alternativo instalado en la antigua estación del ferrocarril de cintura, en la puerta de Clignancourt.
Los viejos andenes fueron convertidos en terrazas, con mesas y bancos en donde uno puede sentarse a tomar una copa. Dos cabras, encerradas en el espacio del talud y aburridas, estaban socializando con los niños que pasaban por la acera superior. Por dentro organizaban una venta de prendas de segunda mano.
Lo cierto es que el sitio parece tener mucho éxito, pero el municipio publicó varios artículos acerca de su apertura y eso atrajo a gente de todos los distritos. Sin embargo la gente del vecindario no frecuenta este espacio y no se sabe cuanto tiempo perdurará esta vida ajena…

Yo seguí caminando y casi alcancé mi cuota cotidiana de pasos 😉

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