Mientras no promulgan nuevas medidas…

Al escuchar las noticias, tengo la sensación de que ya empezamos con un nuevo episodio de psicosis. Queda claro que el coronavirus no se da por vencido, pero confundir contaminaciones probables, contaminaciones confirmadas y personas enfermas demuestra que los políticos ni son científicos ni saben contar. Y como llevan varias temporadas recortando los presupuestos de sanidad, intentan limitar la crisis que se perfila con medidas sin sentido.

En este contexto, mantener la moral necesita cada día más creatividad. Por suerte, el toque de queda casi no tiene impacto en mi cotidiano.

Por cierto, en mi asociación de siempre, las sesiones de la noche ahora empiezan más temprano. Ya no podíamos acoger a más de cinco practicantes y ahora son muchos los que no pueden cumplir con los nuevos horarios… Total, esta semana acabamos con tres practicantes para tres instructores. No sé cuánto tiempo seguiremos animando estas sesiones de alfabetización digital…

Por lo demás, aproveché unos días sin lluvia y algunos claros para contemplar los oros del otoño.

Con gusto caminé por la alameda del bulevar de Menilmontant. También pasé un rato contemplando los árboles desde la ventana de mi despacho.

El viernes al atardecer, hice un largo recorrido por el distrito XII y pasé un momento en el parque de Bercy, pero como ya llegaba la hora del cierre, seguí por la calle lateral. Ese día, quise volver a casa en autobús y llegué con unos escasos minutos de atraso. Por suerte, los policías todavía estaban comprando bocadillos en la panadería de la esquina y no me multaron.

Ayer pasé un gran rato paseando por el nuevo barrio creado en el espacio liberado por la sociedad de ferrocarriles. Justo al lado de los carriles que llevan a la estación Saint-Lazare, crearon una calle dedicada a Rostropovitch que comunica varios edificios asombrosos: todo pasa como si un urbanista loco había aceptado todos los proyectos excéntricos de arquitectos en busca de fama y son muchos los pisos que no proporcionan mucha intimidad…

En este barrio recién construido, la tienda de bricolaje de la zona se convirtió en tienda de decoración. Propone pocas herramientas, pero varios ejemplos de acondicionamiento de piso. Así podrás escoger la cocina y el cuarto de baño que te venderán, entregarán e instalarán con mucho gusto…

La bueno es la presencia de este gran jardín cuya primera parte fue abierta en 2007 y que se extiende poco a poco hasta las diez hectáreas anunciadas por el municipio. De momento no estudié detenidamente su concepción, pero me encanta subir al mirador que permite contemplar el panorama.

Ayer los árboles lucían los bonitos colores del otoño y al pie del mirador, constaté que la zona acuática se vuelve cada día más una zona de biodiversidad albergando muchos pájaros.

Seguí rumbo al este en donde las construcciones nuevas parecen mucho más clásicas, pero de momento no exploré esta manzana.

Continuará…

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